PARA QUE BUSCAR A DIOS, SI EN LOS BOSQUES DIOS NOS MUESTRA EL CAMINO DE RECTITUD Y PAZ, EN LA NATURALEZA ESTA DIOS
miércoles, 22 de febrero de 2017
QUE ALEGRÍA, CUANDO ALGUIEN QUE QUEREMOS NOS DEMUESTRA SU AMOR,ES ALGO INMENSO LO QUE SIENTE EL CORAZÓN, CUANDO SENTIMOS Y PALPAMOS EL AMOR DE LOS DEMÁS HACIA NOSOTROS, ES ALGO TAN DULCE TAN RECONFORTANTE, EL AMOR DE NUESTROS HIJOS, AMIGOS, FAMILIARES, POR ESO NO DEJÉIS DE DEMOSTRAR EL AMOR A TODOS , PORQUE QUIZÁ CUANDO QUERAMOS HACERLO PUEDE SER TARDE, NUNCA DEBEMOS PERDER LA OPORTUNIDAD, DE DECIRLE A QUIEN QUEREMOS ESO MISMO, QUE LO AMAMOS, QUE LOS QUEREMOS, QUE LA VIDA SE BAZA EN EL AMOR, Y CUANDO NO DAMOS AMOR TAMPOCO LO RECIBIMOS, AMEMOS A TODOS, COMO NOS AMAMOS A NOSOTROS MISMOS, COMO DIJO UNA VEZ JESUS.
50 SOMBRAS DE GREY(mas oscuras)
BUENO COMENTAMOS ESTE DESASTRE LA VERDAD
ESTE LIBRO NO LE GUSTO A NADIE
En medio de todos los nudos retorcidos de satén que adornan "50 sombras más oscuras", ninguno vale tanto la pena desenredar como los enredados absurdos de su dominador, Christian Grey.
Es un coctel de dinero, abdominales y juguetes sexuales singularmente ridículo. "El término correcto es un sádico", dice él mismo en "Fifty Shades Darker", la segunda película de una trilogía basada en las populares novelas eróticas de E.L. James.
Grey compra sus compañías, vuela en helicópteros, sabe usar ganchos para pezones. Es como una mezcla de James Bond y Dirk Diggler, ambos guapos y sucios, pero carente de humor. Otras figuras masculinas de fantasía más plausibles incluyen a los Backstreet Boys y Roger Rabbit.
"Fifty Shades Darker" se adentra en los demonios y traumas del señor Grey, interpretado por Jamie Dornan. Gran parte de la diversión de la película es ver a Dakota Johnson, como la comparativamente normal Anastasia "Ana" Steele, tratando de actuar junto a un galán retorcido que se despierta para ejercitarse en un potro de gimnasia y que conoce a todos los peluqueros de Seattle. Ocasionalmente ella le implora que deje de comportarse tan raro, pero no lo suficiente.
Luego conocemos un poco del pasado de él y esto provoca algunos de los momentos de humor accidental más graciosos de la película. En la habitación de su infancia vemos una fotografía de un adolescente Christian frente al Taj Mahal y sorprendentemente un afiche de "The Chronicles of Riddick". El afiche queda de fondo en una importante escena y las preguntas que genera perduran mucho tiempo después. ¿Es una clave que Christian sea fan de Vin Diesel? ¿Fue un gusto pasajero o Christian — ese enigma sexual que viaja por el mundo— se siente igualmente emocionado por las siguientes entregas de "Riddick"? Realmente nunca descubriremos los misterios de Grey.
"50 sombras más oscuras", que mantiene una paleta blanca como la azucena pese al título, retoma la acción tres semanas después del final de la película anterior. Tras su separación, Christian trata de reconciliarse con Ana prometiéndole que está listo para una relación más "vainilla", luego que la violencia de sus deseos carnales la asustaran. "Quiero renegociar los términos", le dice, definitivamente hablando como un ser humano.
La pareja rápidamente regresa a sus andadas. Se ducha, se sube a elevadores, se vuelve a duchar. Las escenas de sexo son un poco más calientes y los esculturales cuerpos de Johnson y Dornan están a la altura del trabajo. Pero el punto de vista cambia un poco.
El director James Foley ("Glengarry Glen Ross", "At Close Range") tomó las riendas que dejó Sam Taylor-Johnson, quien tuvo choques con James. Mientras la autora quería que las cintas se adhirieran por completo a su, ejem, prosa, Taylor-Johnson tuvo las agallas de tratar de mejorarla y logró un éxito parcial. "Cincuenta sombras de Grey" fue mejor de lo esperado.
No se puede decir lo mismo de "50 sombras más oscuras", el tipo de película que solo hace reír por sus fallidos intentos dramáticos. No solo se reemplazó a Taylor-Johnson, el guion fue escrito por el esposo de James, Niall Leonard. Al final queda como una secuencia de simulaciones de erotismo interrumpidas con adornos de melodrama que llegan (y son rápidamente descartados) como invitados no deseados en una habitación. Un jefe abusivo (Eric Johnson) interpreta a un villano (mediocre) para el controlador Christian. Una figura del pasado (una Kim Basinger infrautilizada) le advierte a Ana que su novio sólo estará contento con una obediencia total.
Las películas han estado tan carentes de sexo en los últimos años que uno quisiera poder apoyar el erotismo ligero de "Fifty Shades". Pero Foley se ha despachado con un elemento clave de las relaciones, el jugueteo, y sofoca las escenas de sexo filmadas convencionalmente con música. Un encuentro está envuelto en uno de los afrodisiacos más cuestionables: Van Morrison.
La verdadera fuerza dominadora aquí es, como en la cinta previa, Johnson y las palpitantes fluctuaciones en el corazón de Ana. ¿Por qué entonces "Fifty Shades of Grey" le pertenece a Christian? La película no se detiene en la experiencia de Ana; ella pasa la mayor parte del filme defendiéndose de la psicología de Christian. Ana, quien trabaja en la industria editorial, dice sentirse arrastrada por Emily Bronte y Jane Austen, pero nunca la vemos leyendo un libro. Pero ella es la que debería estar en control.
La pareja rápidamente regresa a sus andadas. Se ducha, se sube a elevadores, se vuelve a duchar. Las escenas de sexo son un poco más calientes y los esculturales cuerpos de Johnson y Dornan están a la altura del trabajo. Pero el punto de vista cambia un poco.
El director James Foley ("Glengarry Glen Ross", "At Close Range") tomó las riendas que dejó Sam Taylor-Johnson, quien tuvo choques con James. Mientras la autora quería que las cintas se adhirieran por completo a su, ejem, prosa, Taylor-Johnson tuvo las agallas de tratar de mejorarla y logró un éxito parcial. "Cincuenta sombras de Grey" fue mejor de lo esperado.
No se puede decir lo mismo de "50 sombras más oscuras", el tipo de película que solo hace reír por sus fallidos intentos dramáticos. No solo se reemplazó a Taylor-Johnson, el guion fue escrito por el esposo de James, Niall Leonard. Al final queda como una secuencia de simulaciones de erotismo interrumpidas con adornos de melodrama que llegan (y son rápidamente descartados) como invitados no deseados en una habitación. Un jefe abusivo (Eric Johnson) interpreta a un villano (mediocre) para el controlador Christian. Una figura del pasado (una Kim Basinger infrautilizada) le advierte a Ana que su novio sólo estará contento con una obediencia total.
Las películas han estado tan carentes de sexo en los últimos años que uno quisiera poder apoyar el erotismo ligero de "Fifty Shades". Pero Foley se ha despachado con un elemento clave de las relaciones, el jugueteo, y sofoca las escenas de sexo filmadas convencionalmente con música. Un encuentro está envuelto en uno de los afrodisiacos más cuestionables: Van Morrison.
La verdadera fuerza dominadora aquí es, como en la cinta previa, Johnson y las palpitantes fluctuaciones en el corazón de Ana. ¿Por qué entonces "Fifty Shades of Grey" le pertenece a Christian? La película no se detiene en la experiencia de Ana; ella pasa la mayor parte del filme defendiéndose de la psicología de Christian. Ana, quien trabaja en la industria editorial, dice sentirse arrastrada por Emily Bronte y Jane Austen, pero nunca la vemos leyendo un libro. Pero ella es la que debería estar en control.
martes, 21 de febrero de 2017
EL RETRATO OVAL(Edgar Alan Poe)
EL RETRATO OVAL
Edgar Allan Poe (Estados Unidos, 1808-1849)
El castillo al cual mi criado se había atrevido a entrar por la fuerza entes de permitir que, gravemente herido como estaba, pasara yo la noche al aire libre, era una de esas construcciones en las que se mezclan la lobreguez y la grandeza, y que durante largo tiempo se han alzado cejijuntas en los Apeninos, tan ciertas en la realidad como en la imaginación de mistress Radcliffe. Según toda apariencia, el castillo había sido recién abandonado, aunque temporariamente. Nos instalamos en uno de los aposentos más pequeños y menos suntuosos. Hallábase en una apartada torre del edificio; sus decoraciones eran ricas, pero ajadas y viejas. Colgaban tapices de las paredes, que engalanaban cantidad y variedad de trofeos heráldicos, así como un número insólitamente grande de vivaces pinturas modernas en marcos con arabescos de oro. Aquellas pinturas, no solamente emplazadas a lo largo de las paredes sino en diversos nichos que la extraña arquitectura del castillo exigía, despertaron profundamente mi interés, quizá a causa de mi incipiente delirio; ordené, por tanto, a Pedro que cerrara las pesadas persianas del aposento -pues era ya de noche-, que encendiera las bujías de un alto candelabro situado a la cabecera de mi lecho y descorriera de par en par las orladas cortinas de terciopelo negro que envolvían la cama. Al hacerlo así deseaba entregarme, si no al sueño, por lo menos a la alternada contemplación de las pinturas y al examen de un pequeño volumen que habíamos encontrado sobre la almohada y que contenía la descripción y la crítica de aquéllas.
Mucho, mucho leí… e intensa, intensamente miré. Rápidas y brillantes volaron las horas, hasta llegar la profunda media noche. La posición del candelabro me molestaba, pero, para no incomodar a mi amodorrado sirviente, alargué con dificultad la mano y lo coloqué de manera que su luz cayera directamente sobre el libro.
El cambio, empero, produjo un efecto por completo inesperado. Los rayos de las numerosas bujías (pues eran muchas) cayeron en un nicho del aposento que una de las columnas del lecho había mantenido hasta ese momento en la más profunda sombra. Pude ver así, vívidamente, una pintura que me había pasado inadvertida. Era el retrato de una joven que empezaba ya a ser mujer. Miré presurosamente su retrato, y cerré los ojos. Al principio no alcancé a comprender por qué lo había hecho. Pero mientras mis párpados continuaban cerrados, cruzó por mi mente la razón de mi conducta. Era un movimiento impulsivo a fin de ganar tiempo para pensar, para asegurarme de que mi visión no me había engañado, para calmar y someter mi fantasía antes de otra contemplación más serena y más segura. Instantes después volví a mirar fijamente la pintura.
Ya no podía ni quería dudar de qué estaba viendo bien, puesto que el primer destello de las bujías sobre aquella tela había disipado la soñolienta modorra que pesaba sobre mis sentidos, devolviéndome al punto a la vigilia.
Como ya he dicho, el retrato representaba una mujer joven. Sólo abarcaba la cabeza y los hombros, pintados de la manera que técnicamente se denominavignette, y que se parecía mucho al estilo de las cabezas de Sully. Los brazos, el seno y hasta los extremos del radiante cabello se mezclaban imperceptiblemente en la vaga pero profunda sombra que formaba el fondo del retrato. El marco era oval, ricamente dorado y afiligranado en estilo morisco. Como objeto de arte, nada podía ser tan admirable como aquella pintura. Pero lo que me había emocionado de manera tan súbita y vehemente no era la ejecución de la obra, ni la inmortal belleza del retrato. Menos aún cabía pensar que mi fantasía, arrancada de su semisueño, hubiera confundido aquella cabeza con la de una persona viviente. Inmediatamente vi que las peculiaridades del diseño, de la vignette y del marco tenían que haber repelido semejante idea, impidiendo incluso que persistiera un solo instante. Pensando intensamente en todo eso, quedeme tal vez una hora, a medias sentado, a medias reclinado, con los ojos fijos en el retrato. Por fin, satisfecho del verdadero secreto de su efecto, me dejé caer hacia atrás en el lecho. Había descubierto que el hechizo del cuadro residía en una absoluta posibilidad de vida en su expresión que, sobresaltándome al comienzo, terminó por confundirme, someterme y aterrarme. Con profundo y reverendo respeto, volví a colocar el candelabro en su posición anterior. Alejada así de mi vista la causa de mi honda agitación, busqué vivamente el volumen que se ocupaba de las pinturas y su historia. Abriéndolo en el número que designaba al retrato oval, leí en él las vagas y extrañas palabras que siguen.
“Era una virgen de singular hermosura, y tan encantadora como alegre. Aciaga la hora en que vio y amó y desposó al pintor. Él, apasionado, estudioso, austero, tenía ya una prometida con el Arte; ella, una virgen de sin igual hermosura y tan encantadora como alegre, toda luz y sonrisas, y traviesa como un cervatillo; amándolo y mimándolo, y odiando tan sólo al Arte, que era su rival; temiendo tan sólo la paleta, los pinceles y los restantes enojosos instrumentos que la privaban de la contemplación de su amante. Así, para la dama, cosa terrible fue oírle hablar al pintor de su deseo de retratarla. Pero era humilde y obediente, y durante muchas semanas posó dócilmente en el oscuro y elevado aposento de la torre, donde sólo desde lo alto caía la luz sobre la pálida tela. Mas él, el pintor, gloriábase de su trabajo que avanzaba hora a hora y día a día. Y era un hombre apasionado, violento y taciturno, que se perdía en sus ensueños; tanto, que no quería ver cómo esa luz que entraba, lívida, en la torre solitaria, marchitaba la salud y la vivacidad de su esposa, que se consumía a la vista de todos salvo de la suya. Mas ella seguía sonriendo sin exhalar queja alguna, pues veía que el pintor, cuya nombradía era alta, trabajaba con un placer fervoroso y ardiente, bregando noche y día para pintar a aquélla que tanto le amaba y que, sin embargo, seguía cada vez más desanimada y débil. Y, en verdad, algunos que contemplaban el retrato hablaban en voz baja de su parecido como de una asombrosa maravilla, y una prueba tanto de la excelencia del artista como de su profundo amor por aquélla a quien representaba de manera tan insuperable. Pero, a la larga, a medida que el trabajo se acercaba a su conclusión, nadie fue admitido ya en la torre, pues el pintor habíase exaltado en el ardor de su trabajo y apenas si apartaba los ojos de la tela, ni siquiera para mirar el rostro de su esposa. Y no quería ver que los tintes que esparcía en la tela eran extraídos de las mejillas de aquella mujer sentada a su lado. Y cuando pasaron muchas semanas y poco quedaba por hacer, salvo una pincelada en la boca y un matiz en los ojos, el espíritu de la dama osciló, vacilante como la llama en el tubo de la lámpara. Y entonces la pincelada fue puesta y aplicado el matiz, y durante un momento el pintor quedó en trance frente a la obra cumplida. Pero, cuando estaba mirándola, púsose pálido y tembló mientras gritaba: “Ciertamente ésta es la Vida misma”. Y volviose de improviso para mirar a su amada. ¡Estaba muerta!”.
LA MARIONETA DE TRAPO (Gabriel Garcia Marquez)
La marioneta de trapo
Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo, y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero, en definitiva, pensaría todo lo que digo. Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.
Dormiría poco y soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos perdemos sesenta segundo de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás se duermen, escucharía mientras los demás hablan, y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate…
Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando al descubierto no solamente mi cuerpo, sino mi alma.
Dios mío, si yo tuviera un corazón… Escribiría mi odio sobre el hielo, y esperaría a que saliera el sol.
Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti, y una canción de Serrat sería la serenata que le ofrecería a la luna.
Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos…
Dios mío si yo tuviera un trozo de vida… No dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero. Convencería a cada mujer de que ella es mi favorita y viviría enamorado del amor.
A los hombres, les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.
A un niño le daría alas, pero dejaría que él solo aprendiese a volar. A los viejos, a mis viejos, les enseñaría que la muerte no llega con la vejez sino con el olvido.
Tantas cosas he aprendido de ustedes los hombres… He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada.
He aprendido que un hombre únicamente tiene derecho a mirar a otro hombre hacia abajo, cuando ha de ayudarlo a levantarse.
Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero finalmente mucho no habrán de servir porque cuando me guarden dentro de esta maleta, infelizmente me estaré muriendo...
MIS OJOS
Desesperados mis ojos, buscaron tu mirada,
tus ojos; lagos brillantes en un mundo sin mañana.
Mi mundo sin mañana,
sin vos no hay nada,
mi cuerpo se parte en un acongojado aullido.
Que hacer sin tenerte a mi lado,
mis ojos te buscaron, pero no viste nada.
No viste la locura en mis ojos inyectados,
no viste mi silencio, de dolor desesperado,
que triste te vas........
Y no importa si hay culpable,
y no importa si fallamos,
lo intentamos , si lo intentamos,
pero la tristeza mustia de los dias sin sentido,
nos mostró el lúgubre camino del futuro,
sin un solo destino,
y no me viste tus ojos ofuscados no me ven,
no ven que ya mi vida se acaba,
no ven el rio negro que se abre a mis pies.
Mis ojos te buscaron,
pero los tuyos ya no veian nada,
y mis ojos se hundieron en el rio frio y negro,
y todavia mis ojos te buscaban
Daniel Fernandez Leal.
tus ojos; lagos brillantes en un mundo sin mañana.
Mi mundo sin mañana,
sin vos no hay nada,
mi cuerpo se parte en un acongojado aullido.
Que hacer sin tenerte a mi lado,
mis ojos te buscaron, pero no viste nada.
No viste la locura en mis ojos inyectados,
no viste mi silencio, de dolor desesperado,
que triste te vas........
Y no importa si hay culpable,
y no importa si fallamos,
lo intentamos , si lo intentamos,
pero la tristeza mustia de los dias sin sentido,
nos mostró el lúgubre camino del futuro,
sin un solo destino,
y no me viste tus ojos ofuscados no me ven,
no ven que ya mi vida se acaba,
no ven el rio negro que se abre a mis pies.
Mis ojos te buscaron,
pero los tuyos ya no veian nada,
y mis ojos se hundieron en el rio frio y negro,
y todavia mis ojos te buscaban
Daniel Fernandez Leal.
CUENTOS DE MI ABUELA Y OTRAS YERBAS
No piensen que me las quiero dar de escritor, esto apenas es un desesperado intento de no olvidar mi pasado, antes que el disco duro del coco me empiece a fallar y quizás el pretensioso, deseo que alguna vez mis nietos lean las viejas historias de su abuelo bisabuelo y tataraabuelo porque no?.Que extraño debe ser hoy; época de celulares tablets y xbox, le cuento a mi hijo, que cuando gurí y porque no, joven, nos sentábamos con mi abuela alrededor de una mesa mientras mateábamos y la vieja nos contaba sus recuerdos sus historias en los pagos de Vergara, departamento de 33 . Nada de mirar el cel ni nada de eso al estar en reunión, a escuchar a la abuelita y aprender de cosas y dichos viejos, que tiempos aquellos, de respeto a los mayores, me gustaba escuchar los dichos y anécdotas, los cuentos de mi abuela, era una viejita chiquita de pelo blanco recogido, en un moño con nariz aguileña, como la de Artigas vio?, la cual yo herede para mi dicha jejeje..
Nunca supe bien porque fue pero ya ni veía tenia como unas nubes en los ojos calculo serian cataratas no se, pero ya a sus años no se preocupaba de operarse las asumía con valentía y se defendía en la vida como la mejor. Hacia ya unos años que había enviudado y vivía en el fondo de mi casa y ahí íbamos a entretenerla a veces y jugábamos a las cartas o a la lotería a pesar que apenas veía.
Nos contaba historias de su padre, que era un sastre de la cuidad de Vergara, medio caudillo del partido blanco, guapo y valentón tano el, de apellido Scarano, era un viejito petizo, y me contaba mi viejo que el ultimo recuerdo que tiene de el fue una vez que los fue a visitar viejito ya a la casa de mi abuela y que mientras almorzaban a mi viejo le llamaba la atención como le temblaba la manito , cuando llevaba la sopa a la boca de la cual casi no llegaba nada, debido esto según mi viejo a un balazo que le dieron en el brazo en sus épocas mozas.
Según mi abuela el bisabuelo era guapo y valiente, tenia una sastrería en el centro del pueblo y era amigo de todos en el pago del comisario el doctor etc, partidario de Herrera se dice que participo varias veces con el en actos y fiestas en Treinta y Tres y Vergara, mi abuela contaba que alcanzo a ver, como en tiempos de la guerra de los partidos mi bisabuelo acogía y escondía fugitivos blancos que eran perseguidos por los colorados por los campos.
Pero volviendo a la historia de mi bisabuelo, cuentan que un día llego al pueblo un circo de esos itinerantes que viajaban por todo el interior, y el bisabuelo fue, cuenta la historia que quedo prendado de la trapecista del circo una francesa de apellido Tebenet, y el tanito bandido y querendón, se hizo con los sentimientos de la muchacha, y se quedo con ella, la “muchachita del circo” como dice el tango se afinco en Vergara.
Se ve que era culta y romántica porque a sus hijas les puso nombres sofisticados de novelas o libros que leía de estilo morisco por lo tanto mis tías abuelas y mi abuela se llamaron Loul, Zoaida, y la otra no lo recuerdo, nombres de heroínas de las novelas, lastima que para el trato diario les quedo simplemente, Negra , Coca y Chiruca, pobre bisabuela cuanto gasto de neuronas para después terminar en eso.
Pero volviendo al bisabuelo, era hombre de armas tomar y literalmente ehhh, Contaba mi abuela que en esa época como todo en los pueblos chicos habían leyendas de cosas o personas extrañas, como por ejemplo el lobizome como decía ella o los fantasmas, o los animales espíritus etc, contaba mi abuela que se rumoreaba que en una zona del pueblo donde había barracas y galpones que estaba todo medio abandonado, se decía que habían almas en pena que cuando uno iba de noche por allí los quejidos y ruidos espantosos ponían la piel de gallina, hablando sobre esto en el boliche con unas copas de mas el bisabuelo dijo que el iba a ir a ver que era eso que no le tenia miedo a ningún alma en pena y descubriría cual era el misterio, nadie quiso ir, así que el bisabuelo agarro su revolver y arranco pa la zona de las barracas.
Era una noche oscura de poca luna, y se había levantado un viento fuerte , que desparramaba polvo por todos lados, el viejo llego a la zona de las barracas , amartillo el revolver y empezó a acercarse el viento arreciaba, al llegar a una esquina se sintió un aullido rarísimo metálico y un arrastrar de cosas como si un cuerpo se deslizara por el piso, ahí el valor se le empezó a enfriar al viejo, pero caudillo como era no podía dejar que su nombre fuera vilipendiado en el pueblo como cobarde, así que empuño el revolver junto coraje y respirando hondo siguió adelante, los arrastres y aullidos se repetían , y el viejo empezó a ver que daba la casualidad que sonaban cuando el viento soplaba , y lo que todos decían que al entrar en la calle no se veía nada , lo tenia desconcertado, llego a la esquina y encomendándose a todos los santos pego la vuelta………. Y nada… no se veía nada de nada….. De pronto soplo el viento y se volvió a sentir el aullido y los arrastres , al no ver nada un poco de valor volvió al corazón del viejo y se aventuro en la calle desolada, las fachadas de las barracas parecían rostros desdentados las ventanas sin vidrios las puertas negras cerradas, semejaban bocas aullando, todo eso se le pasaba por la cabeza al viejo, siguió avanzando y los sonidos se escuchaban mas cerca.
De repente una ráfaga mas fuerte de viento soplo y el aullido fue paralizante …… estaba ahí nomás a un paso de mi bisabuelo, se arrimo un poco mas y se acuclillo junto a un muro, otra vez el viento y……… ahí estaba el alma en pena, la vio clarito a unos metros …… una chapa desprendida de una puerta , al soplar el viento raspaba contra un hierro y ese era el aullido pavoroso, jajajajja ahí el viejo suspiro y volvió a ser el guapo de toda la vida , después descubrió también que el sonido de cuerpos arrastrando, eran bolsas que colgaban de los techos y que al desprenderse con el viento, arrastraban por el suelo de madera de los porches de una antigua barraca y eso provocaba el ruido extraño misterio resuelto , arranco pal pueblo. Cuando contó lo sucedido todo el gauchaje del bar arranco pa las barracas y comprobaron que era cierto y de ahí en adelante el bisabuelo paso a ser de los mas respetados del pueblo.
Pero como esta historia con final feliz ay otras que o tienen explicación, contaba mi abuela que una conocida de ella que vivía en las afueras del pago, una noche sentia que la llamaban y la llamaban…. Lauraaaaa, Lauraaaaa, ella estaba sola con su cachorrito su marido no se hallaba allí, había salido a tropear unos caballos hasta la frontera con Brasil por lo tanto el no era, se asomo por la rendija de la puerta y no vio nada, se atranco mas todavía y se encomendó a los santos, de pronto sonaron unos golpes fuertes en la puerta se corrió hasta el fondo del cuarto agarro a su niño y se armo con un cuchillo de su cocina, los golpes se repetían hasta que finalmente cesaron, y todo quedo en silencio, temblando se animo a acercarse a la puerta, todo era silencio, finalmente se animo a mirar por la rendija de las tablas que estaban mal cerradas en su puerta, y con el alma helada lo único que vio fue un inmenso perro que se alejaba de su rancho, enorme, raro, no era como un perro de los que merodeaban por el campo de su chacra, mi abuela dice con toda seguridad que era un lobizome , que se arrimo a su casa vaya a saber con que intenciones pero eso quedara en el recuerdo del imaginario del pueblo, nunca mas se supo del perro enorme y raro……
Ya que estamos en esta onda de cuentos de misterio mi abuelo el papa de mi viejo, era un hombre de campo con estancia en las afueras de Vergara, estaba acostumbrado a pasar a campo, solo con su caballo, un hermoso pingo con los herrajes en plata y oro foto que estuvo en el aparador de mi abuela hasta que se mudo del fondo de mi casa y nunca mas supimos de ella, mi padre siempre la añoraba, contaba mi abuelo que cierta noche tropeando por el rió , en plena noche oscura se le apareció por el camino un perrito pequeñito, negrito y se le arrimo al recado , mi abuelo lo acaricio y se puso a conversar con el como se hace cuando una anda solo en el campo sin nadie con quien prosear, se hizo amigo del cusquito, y como tenia que cruzar el río para volver, agarro al perrito y se subió al caballo, ya noto algo raro cuando se subió al pingo, este se puso como malo, nervioso, no quería dejarlo subir, el viejo no le dio corte, y se subió nomás y arranco pal borde del río, iba cruzando sin inconveniente cuando el perrito empezó a ponerse malo, y a mi abuelo le entro una sensación extraña, como un miedo inexplicable, sin razón, un terror que no sabia de donde provenia , luchando por sujetar al perro, este se volvió, y vio en la cara del cuzco unos ojos rojos extraños y de repente el perro desapareció, el abuelo no sabe si el perro cayo al río o si realmente desapareció, pero no lo vio nunca mas, y el miedo, y la sensación de ver algo realmente desconocido, en la oscuridad y soledad de la noche en medio del campo, fue tan grande que salio disparado, con el caballo a todo galope y no paro hasta la estancia, dejando ganado y todo en el camino, recién al tiempo, comenzó a contar esto a sus parientes, porque le daba vergüenza, decir que se había muerto de miedo por algo inexplicable, y que así quedo inexplicado, nadie le encontró razón a aquella repentina sensación de pánico y malestar que tuvo , quizás similar a lo que sintió su caballo cuando no quería dejar subir al perro?.
Estas y otras eran las historias que contaba mi abuela y si uno las extrapola, al campo debía ser muy duro escuchar estas historias en medio de los campos sin luz, en la soledad de la noche no? Porque yo las escuchaba en mi casa en pleno Montevideo y me costaba dormirme en las noches Nunca supe bien porque fue pero ya ni veía tenia como unas nubes en los ojos calculo serian cataratas no se, pero ya a sus años no se preocupaba de operarse las asumía con valentía y se defendía en la vida como la mejor. Hacia ya unos años que había enviudado y vivía en el fondo de mi casa y ahí íbamos a entretenerla a veces y jugábamos a las cartas o a la lotería a pesar que apenas veía.Nos contaba historias de su padre, que era un sastre de la cuidad de Vergara, medio caudillo del partido blanco, guapo y valentón tano el, de apellido Scarano, era un viejito petizo, y me contaba mi viejo que el ultimo recuerdo que tiene de el fue una vez que los fue a visitar viejito ya a la casa de mi abuela y que mientras almorzaban a mi viejo le llamaba la atención como le temblaba la manito , cuando llevaba la sopa a la boca de la cual casi no llegaba nada, debido esto según mi viejo a un balazo que le dieron en el brazo en sus épocas mozas.Según mi abuela el bisabuelo era guapo y valiente, tenia una sastrería en el centro del pueblo y era amigo de todos en el pago del comisario el doctor etc, partidario de Herrera se dice que participo varias veces con el en actos y fiestas en Treinta y Tres y Vergara, mi abuela contaba que alcanzo a ver, como en tiempos de la guerra de los partidos mi bisabuelo acogía y escondía fugitivos blancos que eran perseguidos por los colorados por los campos.Pero volviendo a la historia de mi bisabuelo, cuentan que un día llego al pueblo un circo de esos itinerantes que viajaban por todo el interior, y el bisabuelo fue, cuenta la historia que quedo prendado de la trapecista del circo una francesa de apellido Tebenet, y el tanito bandido y querendón, se hizo con los sentimientos de la muchacha, y se quedo con ella, la “muchachita del circo” como dice el tango se afinco en Vergara.Se ve que era culta y romántica porque a sus hijas les puso nombres sofisticados de novelas o libros que leía de estilo morisco por lo tanto mis tías abuelas y mi abuela se llamaron Loul, Zoaida, y la otra no lo recuerdo, nombres de heroínas de las novelas, lastima que para el trato diario les quedo simplemente, Negra , Coca y Chiruca, pobre bisabuela cuanto gasto de neuronas para después terminar en eso.Pero volviendo al bisabuelo, era hombre de armas tomar y literalmente ehhh, Contaba mi abuela que en esa época como todo en los pueblos chicos habían leyendas de cosas o personas extrañas, como por ejemplo el lobizome como decía ella o los fantasmas, o los animales espíritus etc, contaba mi abuela que se rumoreaba que en una zona del pueblo donde había barracas y galpones que estaba todo medio abandonado, se decía que habían almas en pena que cuando uno iba de noche por allí los quejidos y ruidos espantosos ponían la piel de gallina, hablando sobre esto en el boliche con unas copas de mas el bisabuelo dijo que el iba a ir a ver que era eso que no le tenia miedo a ningún alma en pena y descubriría cual era el misterio, nadie quiso ir, así que el bisabuelo agarro su revolver y arranco pa la zona de las barracas.Era una noche oscura de poca luna, y se había levantado un viento fuerte , que desparramaba polvo por todos lados, el viejo llego a la zona de las barracas , amartillo el revolver y empezó a acercarse el viento arreciaba, al llegar a una esquina se sintió un aullido rarísimo metálico y un arrastrar de cosas como si un cuerpo se deslizara por el piso, ahí el valor se le empezó a enfriar al viejo, pero caudillo como era no podía dejar que su nombre fuera vilipendiado en el pueblo como cobarde, así que empuño el revolver junto coraje y respirando hondo siguió adelante, los arrastres y aullidos se repetían , y el viejo empezó a ver que daba la casualidad que sonaban cuando el viento soplaba , y lo que todos decían que al entrar en la calle no se veía nada , lo tenia desconcertado, llego a la esquina y encomendándose a todos los santos pego la vuelta………. Y nada… no se veía nada de nada….. De pronto soplo el viento y se volvió a sentir el aullido y los arrastres , al no ver nada un poco de valor volvió al corazón del viejo y se aventuro en la calle desolada, las fachadas de las barracas parecían rostros desdentados las ventanas sin vidrios las puertas negras cerradas, semejaban bocas aullando, todo eso se le pasaba por la cabeza al viejo, siguió avanzando y los sonidos se escuchaban mas cerca.De repente una ráfaga mas fuerte de viento soplo y el aullido fue paralizante …… estaba ahí nomás a un paso de mi bisabuelo, se arrimo un poco mas y se acuclillo junto a un muro, otra vez el viento y……… ahí estaba el alma en pena, la vio clarito a unos metros …… una chapa desprendida de una puerta , al soplar el viento raspaba contra un hierro y ese era el aullido pavoroso, jajajajja ahí el viejo suspiro y volvió a ser el guapo de toda la vida , después descubrió también que el sonido de cuerpos arrastrando, eran bolsas que colgaban de los techos y que al desprenderse con el viento, arrastraban por el suelo de madera de los porches de una antigua barraca y eso provocaba el ruido extraño misterio resuelto , arranco pal pueblo. Cuando contó lo sucedido todo el gauchaje del bar arranco pa las barracas y comprobaron que era cierto y de ahí en adelante el bisabuelo paso a ser de los mas respetados del pueblo.Pero como esta historia con final feliz ay otras que o tienen explicación, contaba mi abuela que una conocida de ella que vivía en las afueras del pago, una noche sentia que la llamaban y la llamaban…. Lauraaaaa, Lauraaaaa, ella estaba sola con su cachorrito su marido no se hallaba allí, había salido a tropear unos caballos hasta la frontera con Brasil por lo tanto el no era, se asomo por la rendija de la puerta y no vio nada, se atranco mas todavía y se encomendó a los santos, de pronto sonaron unos golpes fuertes en la puerta se corrió hasta el fondo del cuarto agarro a su niño y se armo con un cuchillo de su cocina, los golpes se repetían hasta que finalmente cesaron, y todo quedo en silencio, temblando se animo a acercarse a la puerta, todo era silencio, finalmente se animo a mirar por la rendija de las tablas que estaban mal cerradas en su puerta, y con el alma helada lo único que vio fue un inmenso perro que se alejaba de su rancho, enorme, raro, no era como un perro de los que merodeaban por el campo de su chacra, mi abuela dice con toda seguridad que era un lobizome , que se arrimo a su casa vaya a saber con que intenciones pero eso quedara en el recuerdo del imaginario del pueblo, nunca mas se supo del perro enorme y raro……
Ya que estamos en esta onda de cuentos de misterio mi abuelo el papa de mi viejo, era un hombre de campo con estancia en las afueras de Vergara, estaba acostumbrado a pasar a campo, solo con su caballo, un hermoso pingo con los herrajes en plata y oro foto que estuvo en el aparador de mi abuela hasta que se mudo del fondo de mi casa y nunca mas supimos de ella, mi padre siempre la añoraba, contaba mi abuelo que cierta noche tropeando por el rió , en plena noche oscura se le apareció por el camino un perrito pequeñito, negrito y se le arrimo al recado , mi abuelo lo acaricio y se puso a conversar con el como se hace cuando una anda solo en el campo sin nadie con quien prosear, se hizo amigo del cusquito, y como tenia que cruzar el río para volver, agarro al perrito y se subió al caballo, ya noto algo raro cuando se subió al pingo, este se puso como malo, nervioso, no quería dejarlo subir, el viejo no le dio corte, y se subió nomás y arranco pal borde del río, iba cruzando sin inconveniente cuando el perrito empezó a ponerse malo, y a mi abuelo le entro una sensación extraña, como un miedo inexplicable, sin razón, un terror que no sabia de donde provenia , luchando por sujetar al perro, este se volvió, y vio en la cara del cuzco unos ojos rojos extraños y de repente el perro desapareció, el abuelo no sabe si el perro cayo al río o si realmente desapareció, pero no lo vio nunca mas, y el miedo, y la sensación de ver algo realmente desconocido, en la oscuridad y soledad de la noche en medio del campo, fue tan grande que salio disparado, con el caballo a todo galope y no paro hasta la estancia, dejando ganado y todo en el camino, recién al tiempo, comenzó a contar esto a sus parientes, porque le daba vergüenza, decir que se había muerto de miedo por algo inexplicable, y que así quedo inexplicado, nadie le encontró razón a aquella repentina sensación de pánico y malestar que tuvo , quizás similar a lo que sintió su caballo cuando no quería dejar subir al perro?.Estas y otras eran las historias que contaba mi abuela y si uno las extrapola, al campo debía ser muy duro escuchar estas historias en medio de los campos sin luz, en la soledad de la noche no? Porque yo las escuchaba en mi casa en pleno Montevideo y me costaba dormirme en las noches
Nunca supe bien porque fue pero ya ni veía tenia como unas nubes en los ojos calculo serian cataratas no se, pero ya a sus años no se preocupaba de operarse las asumía con valentía y se defendía en la vida como la mejor. Hacia ya unos años que había enviudado y vivía en el fondo de mi casa y ahí íbamos a entretenerla a veces y jugábamos a las cartas o a la lotería a pesar que apenas veía.Nos contaba historias de su padre, que era un sastre de la cuidad de Vergara, medio caudillo del partido blanco, guapo y valentón tano el, de apellido Scarano, era un viejito petizo, y me contaba mi viejo que el ultimo recuerdo que tiene de el fue una vez que los fue a visitar viejito ya a la casa de mi abuela y que mientras almorzaban a mi viejo le llamaba la atención como le temblaba la manito , cuando llevaba la sopa a la boca de la cual casi no llegaba nada, debido esto según mi viejo a un balazo que le dieron en el brazo en sus épocas mozas.Según mi abuela el bisabuelo era guapo y valiente, tenia una sastrería en el centro del pueblo y era amigo de todos en el pago del comisario el doctor etc, partidario de Herrera se dice que participo varias veces con el en actos y fiestas en Treinta y Tres y Vergara, mi abuela contaba que alcanzo a ver, como en tiempos de la guerra de los partidos mi bisabuelo acogía y escondía fugitivos blancos que eran perseguidos por los colorados por los campos.Pero volviendo a la historia de mi bisabuelo, cuentan que un día llego al pueblo un circo de esos itinerantes que viajaban por todo el interior, y el bisabuelo fue, cuenta la historia que quedo prendado de la trapecista del circo una francesa de apellido Tebenet, y el tanito bandido y querendón, se hizo con los sentimientos de la muchacha, y se quedo con ella, la “muchachita del circo” como dice el tango se afinco en Vergara.Se ve que era culta y romántica porque a sus hijas les puso nombres sofisticados de novelas o libros que leía de estilo morisco por lo tanto mis tías abuelas y mi abuela se llamaron Loul, Zoaida, y la otra no lo recuerdo, nombres de heroínas de las novelas, lastima que para el trato diario les quedo simplemente, Negra , Coca y Chiruca, pobre bisabuela cuanto gasto de neuronas para después terminar en eso.Pero volviendo al bisabuelo, era hombre de armas tomar y literalmente ehhh, Contaba mi abuela que en esa época como todo en los pueblos chicos habían leyendas de cosas o personas extrañas, como por ejemplo el lobizome como decía ella o los fantasmas, o los animales espíritus etc, contaba mi abuela que se rumoreaba que en una zona del pueblo donde había barracas y galpones que estaba todo medio abandonado, se decía que habían almas en pena que cuando uno iba de noche por allí los quejidos y ruidos espantosos ponían la piel de gallina, hablando sobre esto en el boliche con unas copas de mas el bisabuelo dijo que el iba a ir a ver que era eso que no le tenia miedo a ningún alma en pena y descubriría cual era el misterio, nadie quiso ir, así que el bisabuelo agarro su revolver y arranco pa la zona de las barracas.Era una noche oscura de poca luna, y se había levantado un viento fuerte , que desparramaba polvo por todos lados, el viejo llego a la zona de las barracas , amartillo el revolver y empezó a acercarse el viento arreciaba, al llegar a una esquina se sintió un aullido rarísimo metálico y un arrastrar de cosas como si un cuerpo se deslizara por el piso, ahí el valor se le empezó a enfriar al viejo, pero caudillo como era no podía dejar que su nombre fuera vilipendiado en el pueblo como cobarde, así que empuño el revolver junto coraje y respirando hondo siguió adelante, los arrastres y aullidos se repetían , y el viejo empezó a ver que daba la casualidad que sonaban cuando el viento soplaba , y lo que todos decían que al entrar en la calle no se veía nada , lo tenia desconcertado, llego a la esquina y encomendándose a todos los santos pego la vuelta………. Y nada… no se veía nada de nada….. De pronto soplo el viento y se volvió a sentir el aullido y los arrastres , al no ver nada un poco de valor volvió al corazón del viejo y se aventuro en la calle desolada, las fachadas de las barracas parecían rostros desdentados las ventanas sin vidrios las puertas negras cerradas, semejaban bocas aullando, todo eso se le pasaba por la cabeza al viejo, siguió avanzando y los sonidos se escuchaban mas cerca.De repente una ráfaga mas fuerte de viento soplo y el aullido fue paralizante …… estaba ahí nomás a un paso de mi bisabuelo, se arrimo un poco mas y se acuclillo junto a un muro, otra vez el viento y……… ahí estaba el alma en pena, la vio clarito a unos metros …… una chapa desprendida de una puerta , al soplar el viento raspaba contra un hierro y ese era el aullido pavoroso, jajajajja ahí el viejo suspiro y volvió a ser el guapo de toda la vida , después descubrió también que el sonido de cuerpos arrastrando, eran bolsas que colgaban de los techos y que al desprenderse con el viento, arrastraban por el suelo de madera de los porches de una antigua barraca y eso provocaba el ruido extraño misterio resuelto , arranco pal pueblo. Cuando contó lo sucedido todo el gauchaje del bar arranco pa las barracas y comprobaron que era cierto y de ahí en adelante el bisabuelo paso a ser de los mas respetados del pueblo.Pero como esta historia con final feliz ay otras que o tienen explicación, contaba mi abuela que una conocida de ella que vivía en las afueras del pago, una noche sentia que la llamaban y la llamaban…. Lauraaaaa, Lauraaaaa, ella estaba sola con su cachorrito su marido no se hallaba allí, había salido a tropear unos caballos hasta la frontera con Brasil por lo tanto el no era, se asomo por la rendija de la puerta y no vio nada, se atranco mas todavía y se encomendó a los santos, de pronto sonaron unos golpes fuertes en la puerta se corrió hasta el fondo del cuarto agarro a su niño y se armo con un cuchillo de su cocina, los golpes se repetían hasta que finalmente cesaron, y todo quedo en silencio, temblando se animo a acercarse a la puerta, todo era silencio, finalmente se animo a mirar por la rendija de las tablas que estaban mal cerradas en su puerta, y con el alma helada lo único que vio fue un inmenso perro que se alejaba de su rancho, enorme, raro, no era como un perro de los que merodeaban por el campo de su chacra, mi abuela dice con toda seguridad que era un lobizome , que se arrimo a su casa vaya a saber con que intenciones pero eso quedara en el recuerdo del imaginario del pueblo, nunca mas se supo del perro enorme y raro……
Ya que estamos en esta onda de cuentos de misterio mi abuelo el papa de mi viejo, era un hombre de campo con estancia en las afueras de Vergara, estaba acostumbrado a pasar a campo, solo con su caballo, un hermoso pingo con los herrajes en plata y oro foto que estuvo en el aparador de mi abuela hasta que se mudo del fondo de mi casa y nunca mas supimos de ella, mi padre siempre la añoraba, contaba mi abuelo que cierta noche tropeando por el rió , en plena noche oscura se le apareció por el camino un perrito pequeñito, negrito y se le arrimo al recado , mi abuelo lo acaricio y se puso a conversar con el como se hace cuando una anda solo en el campo sin nadie con quien prosear, se hizo amigo del cusquito, y como tenia que cruzar el río para volver, agarro al perrito y se subió al caballo, ya noto algo raro cuando se subió al pingo, este se puso como malo, nervioso, no quería dejarlo subir, el viejo no le dio corte, y se subió nomás y arranco pal borde del río, iba cruzando sin inconveniente cuando el perrito empezó a ponerse malo, y a mi abuelo le entro una sensación extraña, como un miedo inexplicable, sin razón, un terror que no sabia de donde provenia , luchando por sujetar al perro, este se volvió, y vio en la cara del cuzco unos ojos rojos extraños y de repente el perro desapareció, el abuelo no sabe si el perro cayo al río o si realmente desapareció, pero no lo vio nunca mas, y el miedo, y la sensación de ver algo realmente desconocido, en la oscuridad y soledad de la noche en medio del campo, fue tan grande que salio disparado, con el caballo a todo galope y no paro hasta la estancia, dejando ganado y todo en el camino, recién al tiempo, comenzó a contar esto a sus parientes, porque le daba vergüenza, decir que se había muerto de miedo por algo inexplicable, y que así quedo inexplicado, nadie le encontró razón a aquella repentina sensación de pánico y malestar que tuvo , quizás similar a lo que sintió su caballo cuando no quería dejar subir al perro?.Estas y otras eran las historias que contaba mi abuela y si uno las extrapola, al campo debía ser muy duro escuchar estas historias en medio de los campos sin luz, en la soledad de la noche no? Porque yo las escuchaba en mi casa en pleno Montevideo y me costaba dormirme en las noches
Nunca supe bien porque fue pero ya ni veía tenia como unas nubes en los ojos calculo serian cataratas no se, pero ya a sus años no se preocupaba de operarse las asumía con valentía y se defendía en la vida como la mejor. Hacia ya unos años que había enviudado y vivía en el fondo de mi casa y ahí íbamos a entretenerla a veces y jugábamos a las cartas o a la lotería a pesar que apenas veía.
Nos contaba historias de su padre, que era un sastre de la cuidad de Vergara, medio caudillo del partido blanco, guapo y valentón tano el, de apellido Scarano, era un viejito petizo, y me contaba mi viejo que el ultimo recuerdo que tiene de el fue una vez que los fue a visitar viejito ya a la casa de mi abuela y que mientras almorzaban a mi viejo le llamaba la atención como le temblaba la manito , cuando llevaba la sopa a la boca de la cual casi no llegaba nada, debido esto según mi viejo a un balazo que le dieron en el brazo en sus épocas mozas.
Según mi abuela el bisabuelo era guapo y valiente, tenia una sastrería en el centro del pueblo y era amigo de todos en el pago del comisario el doctor etc, partidario de Herrera se dice que participo varias veces con el en actos y fiestas en Treinta y Tres y Vergara, mi abuela contaba que alcanzo a ver, como en tiempos de la guerra de los partidos mi bisabuelo acogía y escondía fugitivos blancos que eran perseguidos por los colorados por los campos.
Pero volviendo a la historia de mi bisabuelo, cuentan que un día llego al pueblo un circo de esos itinerantes que viajaban por todo el interior, y el bisabuelo fue, cuenta la historia que quedo prendado de la trapecista del circo una francesa de apellido Tebenet, y el tanito bandido y querendón, se hizo con los sentimientos de la muchacha, y se quedo con ella, la “muchachita del circo” como dice el tango se afinco en Vergara.
Se ve que era culta y romántica porque a sus hijas les puso nombres sofisticados de novelas o libros que leía de estilo morisco por lo tanto mis tías abuelas y mi abuela se llamaron Loul, Zoaida, y la otra no lo recuerdo, nombres de heroínas de las novelas, lastima que para el trato diario les quedo simplemente, Negra , Coca y Chiruca, pobre bisabuela cuanto gasto de neuronas para después terminar en eso.
Pero volviendo al bisabuelo, era hombre de armas tomar y literalmente ehhh, Contaba mi abuela que en esa época como todo en los pueblos chicos habían leyendas de cosas o personas extrañas, como por ejemplo el lobizome como decía ella o los fantasmas, o los animales espíritus etc, contaba mi abuela que se rumoreaba que en una zona del pueblo donde había barracas y galpones que estaba todo medio abandonado, se decía que habían almas en pena que cuando uno iba de noche por allí los quejidos y ruidos espantosos ponían la piel de gallina, hablando sobre esto en el boliche con unas copas de mas el bisabuelo dijo que el iba a ir a ver que era eso que no le tenia miedo a ningún alma en pena y descubriría cual era el misterio, nadie quiso ir, así que el bisabuelo agarro su revolver y arranco pa la zona de las barracas.
Era una noche oscura de poca luna, y se había levantado un viento fuerte , que desparramaba polvo por todos lados, el viejo llego a la zona de las barracas , amartillo el revolver y empezó a acercarse el viento arreciaba, al llegar a una esquina se sintió un aullido rarísimo metálico y un arrastrar de cosas como si un cuerpo se deslizara por el piso, ahí el valor se le empezó a enfriar al viejo, pero caudillo como era no podía dejar que su nombre fuera vilipendiado en el pueblo como cobarde, así que empuño el revolver junto coraje y respirando hondo siguió adelante, los arrastres y aullidos se repetían , y el viejo empezó a ver que daba la casualidad que sonaban cuando el viento soplaba , y lo que todos decían que al entrar en la calle no se veía nada , lo tenia desconcertado, llego a la esquina y encomendándose a todos los santos pego la vuelta………. Y nada… no se veía nada de nada….. De pronto soplo el viento y se volvió a sentir el aullido y los arrastres , al no ver nada un poco de valor volvió al corazón del viejo y se aventuro en la calle desolada, las fachadas de las barracas parecían rostros desdentados las ventanas sin vidrios las puertas negras cerradas, semejaban bocas aullando, todo eso se le pasaba por la cabeza al viejo, siguió avanzando y los sonidos se escuchaban mas cerca.
De repente una ráfaga mas fuerte de viento soplo y el aullido fue paralizante …… estaba ahí nomás a un paso de mi bisabuelo, se arrimo un poco mas y se acuclillo junto a un muro, otra vez el viento y……… ahí estaba el alma en pena, la vio clarito a unos metros …… una chapa desprendida de una puerta , al soplar el viento raspaba contra un hierro y ese era el aullido pavoroso, jajajajja ahí el viejo suspiro y volvió a ser el guapo de toda la vida , después descubrió también que el sonido de cuerpos arrastrando, eran bolsas que colgaban de los techos y que al desprenderse con el viento, arrastraban por el suelo de madera de los porches de una antigua barraca y eso provocaba el ruido extraño misterio resuelto , arranco pal pueblo. Cuando contó lo sucedido todo el gauchaje del bar arranco pa las barracas y comprobaron que era cierto y de ahí en adelante el bisabuelo paso a ser de los mas respetados del pueblo.
Pero como esta historia con final feliz ay otras que o tienen explicación, contaba mi abuela que una conocida de ella que vivía en las afueras del pago, una noche sentia que la llamaban y la llamaban…. Lauraaaaa, Lauraaaaa, ella estaba sola con su cachorrito su marido no se hallaba allí, había salido a tropear unos caballos hasta la frontera con Brasil por lo tanto el no era, se asomo por la rendija de la puerta y no vio nada, se atranco mas todavía y se encomendó a los santos, de pronto sonaron unos golpes fuertes en la puerta se corrió hasta el fondo del cuarto agarro a su niño y se armo con un cuchillo de su cocina, los golpes se repetían hasta que finalmente cesaron, y todo quedo en silencio, temblando se animo a acercarse a la puerta, todo era silencio, finalmente se animo a mirar por la rendija de las tablas que estaban mal cerradas en su puerta, y con el alma helada lo único que vio fue un inmenso perro que se alejaba de su rancho, enorme, raro, no era como un perro de los que merodeaban por el campo de su chacra, mi abuela dice con toda seguridad que era un lobizome , que se arrimo a su casa vaya a saber con que intenciones pero eso quedara en el recuerdo del imaginario del pueblo, nunca mas se supo del perro enorme y raro……
Ya que estamos en esta onda de cuentos de misterio mi abuelo el papa de mi viejo, era un hombre de campo con estancia en las afueras de Vergara, estaba acostumbrado a pasar a campo, solo con su caballo, un hermoso pingo con los herrajes en plata y oro foto que estuvo en el aparador de mi abuela hasta que se mudo del fondo de mi casa y nunca mas supimos de ella, mi padre siempre la añoraba, contaba mi abuelo que cierta noche tropeando por el rió , en plena noche oscura se le apareció por el camino un perrito pequeñito, negrito y se le arrimo al recado , mi abuelo lo acaricio y se puso a conversar con el como se hace cuando una anda solo en el campo sin nadie con quien prosear, se hizo amigo del cusquito, y como tenia que cruzar el río para volver, agarro al perrito y se subió al caballo, ya noto algo raro cuando se subió al pingo, este se puso como malo, nervioso, no quería dejarlo subir, el viejo no le dio corte, y se subió nomás y arranco pal borde del río, iba cruzando sin inconveniente cuando el perrito empezó a ponerse malo, y a mi abuelo le entro una sensación extraña, como un miedo inexplicable, sin razón, un terror que no sabia de donde provenia , luchando por sujetar al perro, este se volvió, y vio en la cara del cuzco unos ojos rojos extraños y de repente el perro desapareció, el abuelo no sabe si el perro cayo al río o si realmente desapareció, pero no lo vio nunca mas, y el miedo, y la sensación de ver algo realmente desconocido, en la oscuridad y soledad de la noche en medio del campo, fue tan grande que salio disparado, con el caballo a todo galope y no paro hasta la estancia, dejando ganado y todo en el camino, recién al tiempo, comenzó a contar esto a sus parientes, porque le daba vergüenza, decir que se había muerto de miedo por algo inexplicable, y que así quedo inexplicado, nadie le encontró razón a aquella repentina sensación de pánico y malestar que tuvo , quizás similar a lo que sintió su caballo cuando no quería dejar subir al perro?.
Estas y otras eran las historias que contaba mi abuela y si uno las extrapola, al campo debía ser muy duro escuchar estas historias en medio de los campos sin luz, en la soledad de la noche no? Porque yo las escuchaba en mi casa en pleno Montevideo y me costaba dormirme en las noches Nunca supe bien porque fue pero ya ni veía tenia como unas nubes en los ojos calculo serian cataratas no se, pero ya a sus años no se preocupaba de operarse las asumía con valentía y se defendía en la vida como la mejor. Hacia ya unos años que había enviudado y vivía en el fondo de mi casa y ahí íbamos a entretenerla a veces y jugábamos a las cartas o a la lotería a pesar que apenas veía.Nos contaba historias de su padre, que era un sastre de la cuidad de Vergara, medio caudillo del partido blanco, guapo y valentón tano el, de apellido Scarano, era un viejito petizo, y me contaba mi viejo que el ultimo recuerdo que tiene de el fue una vez que los fue a visitar viejito ya a la casa de mi abuela y que mientras almorzaban a mi viejo le llamaba la atención como le temblaba la manito , cuando llevaba la sopa a la boca de la cual casi no llegaba nada, debido esto según mi viejo a un balazo que le dieron en el brazo en sus épocas mozas.Según mi abuela el bisabuelo era guapo y valiente, tenia una sastrería en el centro del pueblo y era amigo de todos en el pago del comisario el doctor etc, partidario de Herrera se dice que participo varias veces con el en actos y fiestas en Treinta y Tres y Vergara, mi abuela contaba que alcanzo a ver, como en tiempos de la guerra de los partidos mi bisabuelo acogía y escondía fugitivos blancos que eran perseguidos por los colorados por los campos.Pero volviendo a la historia de mi bisabuelo, cuentan que un día llego al pueblo un circo de esos itinerantes que viajaban por todo el interior, y el bisabuelo fue, cuenta la historia que quedo prendado de la trapecista del circo una francesa de apellido Tebenet, y el tanito bandido y querendón, se hizo con los sentimientos de la muchacha, y se quedo con ella, la “muchachita del circo” como dice el tango se afinco en Vergara.Se ve que era culta y romántica porque a sus hijas les puso nombres sofisticados de novelas o libros que leía de estilo morisco por lo tanto mis tías abuelas y mi abuela se llamaron Loul, Zoaida, y la otra no lo recuerdo, nombres de heroínas de las novelas, lastima que para el trato diario les quedo simplemente, Negra , Coca y Chiruca, pobre bisabuela cuanto gasto de neuronas para después terminar en eso.Pero volviendo al bisabuelo, era hombre de armas tomar y literalmente ehhh, Contaba mi abuela que en esa época como todo en los pueblos chicos habían leyendas de cosas o personas extrañas, como por ejemplo el lobizome como decía ella o los fantasmas, o los animales espíritus etc, contaba mi abuela que se rumoreaba que en una zona del pueblo donde había barracas y galpones que estaba todo medio abandonado, se decía que habían almas en pena que cuando uno iba de noche por allí los quejidos y ruidos espantosos ponían la piel de gallina, hablando sobre esto en el boliche con unas copas de mas el bisabuelo dijo que el iba a ir a ver que era eso que no le tenia miedo a ningún alma en pena y descubriría cual era el misterio, nadie quiso ir, así que el bisabuelo agarro su revolver y arranco pa la zona de las barracas.Era una noche oscura de poca luna, y se había levantado un viento fuerte , que desparramaba polvo por todos lados, el viejo llego a la zona de las barracas , amartillo el revolver y empezó a acercarse el viento arreciaba, al llegar a una esquina se sintió un aullido rarísimo metálico y un arrastrar de cosas como si un cuerpo se deslizara por el piso, ahí el valor se le empezó a enfriar al viejo, pero caudillo como era no podía dejar que su nombre fuera vilipendiado en el pueblo como cobarde, así que empuño el revolver junto coraje y respirando hondo siguió adelante, los arrastres y aullidos se repetían , y el viejo empezó a ver que daba la casualidad que sonaban cuando el viento soplaba , y lo que todos decían que al entrar en la calle no se veía nada , lo tenia desconcertado, llego a la esquina y encomendándose a todos los santos pego la vuelta………. Y nada… no se veía nada de nada….. De pronto soplo el viento y se volvió a sentir el aullido y los arrastres , al no ver nada un poco de valor volvió al corazón del viejo y se aventuro en la calle desolada, las fachadas de las barracas parecían rostros desdentados las ventanas sin vidrios las puertas negras cerradas, semejaban bocas aullando, todo eso se le pasaba por la cabeza al viejo, siguió avanzando y los sonidos se escuchaban mas cerca.De repente una ráfaga mas fuerte de viento soplo y el aullido fue paralizante …… estaba ahí nomás a un paso de mi bisabuelo, se arrimo un poco mas y se acuclillo junto a un muro, otra vez el viento y……… ahí estaba el alma en pena, la vio clarito a unos metros …… una chapa desprendida de una puerta , al soplar el viento raspaba contra un hierro y ese era el aullido pavoroso, jajajajja ahí el viejo suspiro y volvió a ser el guapo de toda la vida , después descubrió también que el sonido de cuerpos arrastrando, eran bolsas que colgaban de los techos y que al desprenderse con el viento, arrastraban por el suelo de madera de los porches de una antigua barraca y eso provocaba el ruido extraño misterio resuelto , arranco pal pueblo. Cuando contó lo sucedido todo el gauchaje del bar arranco pa las barracas y comprobaron que era cierto y de ahí en adelante el bisabuelo paso a ser de los mas respetados del pueblo.Pero como esta historia con final feliz ay otras que o tienen explicación, contaba mi abuela que una conocida de ella que vivía en las afueras del pago, una noche sentia que la llamaban y la llamaban…. Lauraaaaa, Lauraaaaa, ella estaba sola con su cachorrito su marido no se hallaba allí, había salido a tropear unos caballos hasta la frontera con Brasil por lo tanto el no era, se asomo por la rendija de la puerta y no vio nada, se atranco mas todavía y se encomendó a los santos, de pronto sonaron unos golpes fuertes en la puerta se corrió hasta el fondo del cuarto agarro a su niño y se armo con un cuchillo de su cocina, los golpes se repetían hasta que finalmente cesaron, y todo quedo en silencio, temblando se animo a acercarse a la puerta, todo era silencio, finalmente se animo a mirar por la rendija de las tablas que estaban mal cerradas en su puerta, y con el alma helada lo único que vio fue un inmenso perro que se alejaba de su rancho, enorme, raro, no era como un perro de los que merodeaban por el campo de su chacra, mi abuela dice con toda seguridad que era un lobizome , que se arrimo a su casa vaya a saber con que intenciones pero eso quedara en el recuerdo del imaginario del pueblo, nunca mas se supo del perro enorme y raro……
Ya que estamos en esta onda de cuentos de misterio mi abuelo el papa de mi viejo, era un hombre de campo con estancia en las afueras de Vergara, estaba acostumbrado a pasar a campo, solo con su caballo, un hermoso pingo con los herrajes en plata y oro foto que estuvo en el aparador de mi abuela hasta que se mudo del fondo de mi casa y nunca mas supimos de ella, mi padre siempre la añoraba, contaba mi abuelo que cierta noche tropeando por el rió , en plena noche oscura se le apareció por el camino un perrito pequeñito, negrito y se le arrimo al recado , mi abuelo lo acaricio y se puso a conversar con el como se hace cuando una anda solo en el campo sin nadie con quien prosear, se hizo amigo del cusquito, y como tenia que cruzar el río para volver, agarro al perrito y se subió al caballo, ya noto algo raro cuando se subió al pingo, este se puso como malo, nervioso, no quería dejarlo subir, el viejo no le dio corte, y se subió nomás y arranco pal borde del río, iba cruzando sin inconveniente cuando el perrito empezó a ponerse malo, y a mi abuelo le entro una sensación extraña, como un miedo inexplicable, sin razón, un terror que no sabia de donde provenia , luchando por sujetar al perro, este se volvió, y vio en la cara del cuzco unos ojos rojos extraños y de repente el perro desapareció, el abuelo no sabe si el perro cayo al río o si realmente desapareció, pero no lo vio nunca mas, y el miedo, y la sensación de ver algo realmente desconocido, en la oscuridad y soledad de la noche en medio del campo, fue tan grande que salio disparado, con el caballo a todo galope y no paro hasta la estancia, dejando ganado y todo en el camino, recién al tiempo, comenzó a contar esto a sus parientes, porque le daba vergüenza, decir que se había muerto de miedo por algo inexplicable, y que así quedo inexplicado, nadie le encontró razón a aquella repentina sensación de pánico y malestar que tuvo , quizás similar a lo que sintió su caballo cuando no quería dejar subir al perro?.Estas y otras eran las historias que contaba mi abuela y si uno las extrapola, al campo debía ser muy duro escuchar estas historias en medio de los campos sin luz, en la soledad de la noche no? Porque yo las escuchaba en mi casa en pleno Montevideo y me costaba dormirme en las noches
Nunca supe bien porque fue pero ya ni veía tenia como unas nubes en los ojos calculo serian cataratas no se, pero ya a sus años no se preocupaba de operarse las asumía con valentía y se defendía en la vida como la mejor. Hacia ya unos años que había enviudado y vivía en el fondo de mi casa y ahí íbamos a entretenerla a veces y jugábamos a las cartas o a la lotería a pesar que apenas veía.Nos contaba historias de su padre, que era un sastre de la cuidad de Vergara, medio caudillo del partido blanco, guapo y valentón tano el, de apellido Scarano, era un viejito petizo, y me contaba mi viejo que el ultimo recuerdo que tiene de el fue una vez que los fue a visitar viejito ya a la casa de mi abuela y que mientras almorzaban a mi viejo le llamaba la atención como le temblaba la manito , cuando llevaba la sopa a la boca de la cual casi no llegaba nada, debido esto según mi viejo a un balazo que le dieron en el brazo en sus épocas mozas.Según mi abuela el bisabuelo era guapo y valiente, tenia una sastrería en el centro del pueblo y era amigo de todos en el pago del comisario el doctor etc, partidario de Herrera se dice que participo varias veces con el en actos y fiestas en Treinta y Tres y Vergara, mi abuela contaba que alcanzo a ver, como en tiempos de la guerra de los partidos mi bisabuelo acogía y escondía fugitivos blancos que eran perseguidos por los colorados por los campos.Pero volviendo a la historia de mi bisabuelo, cuentan que un día llego al pueblo un circo de esos itinerantes que viajaban por todo el interior, y el bisabuelo fue, cuenta la historia que quedo prendado de la trapecista del circo una francesa de apellido Tebenet, y el tanito bandido y querendón, se hizo con los sentimientos de la muchacha, y se quedo con ella, la “muchachita del circo” como dice el tango se afinco en Vergara.Se ve que era culta y romántica porque a sus hijas les puso nombres sofisticados de novelas o libros que leía de estilo morisco por lo tanto mis tías abuelas y mi abuela se llamaron Loul, Zoaida, y la otra no lo recuerdo, nombres de heroínas de las novelas, lastima que para el trato diario les quedo simplemente, Negra , Coca y Chiruca, pobre bisabuela cuanto gasto de neuronas para después terminar en eso.Pero volviendo al bisabuelo, era hombre de armas tomar y literalmente ehhh, Contaba mi abuela que en esa época como todo en los pueblos chicos habían leyendas de cosas o personas extrañas, como por ejemplo el lobizome como decía ella o los fantasmas, o los animales espíritus etc, contaba mi abuela que se rumoreaba que en una zona del pueblo donde había barracas y galpones que estaba todo medio abandonado, se decía que habían almas en pena que cuando uno iba de noche por allí los quejidos y ruidos espantosos ponían la piel de gallina, hablando sobre esto en el boliche con unas copas de mas el bisabuelo dijo que el iba a ir a ver que era eso que no le tenia miedo a ningún alma en pena y descubriría cual era el misterio, nadie quiso ir, así que el bisabuelo agarro su revolver y arranco pa la zona de las barracas.Era una noche oscura de poca luna, y se había levantado un viento fuerte , que desparramaba polvo por todos lados, el viejo llego a la zona de las barracas , amartillo el revolver y empezó a acercarse el viento arreciaba, al llegar a una esquina se sintió un aullido rarísimo metálico y un arrastrar de cosas como si un cuerpo se deslizara por el piso, ahí el valor se le empezó a enfriar al viejo, pero caudillo como era no podía dejar que su nombre fuera vilipendiado en el pueblo como cobarde, así que empuño el revolver junto coraje y respirando hondo siguió adelante, los arrastres y aullidos se repetían , y el viejo empezó a ver que daba la casualidad que sonaban cuando el viento soplaba , y lo que todos decían que al entrar en la calle no se veía nada , lo tenia desconcertado, llego a la esquina y encomendándose a todos los santos pego la vuelta………. Y nada… no se veía nada de nada….. De pronto soplo el viento y se volvió a sentir el aullido y los arrastres , al no ver nada un poco de valor volvió al corazón del viejo y se aventuro en la calle desolada, las fachadas de las barracas parecían rostros desdentados las ventanas sin vidrios las puertas negras cerradas, semejaban bocas aullando, todo eso se le pasaba por la cabeza al viejo, siguió avanzando y los sonidos se escuchaban mas cerca.De repente una ráfaga mas fuerte de viento soplo y el aullido fue paralizante …… estaba ahí nomás a un paso de mi bisabuelo, se arrimo un poco mas y se acuclillo junto a un muro, otra vez el viento y……… ahí estaba el alma en pena, la vio clarito a unos metros …… una chapa desprendida de una puerta , al soplar el viento raspaba contra un hierro y ese era el aullido pavoroso, jajajajja ahí el viejo suspiro y volvió a ser el guapo de toda la vida , después descubrió también que el sonido de cuerpos arrastrando, eran bolsas que colgaban de los techos y que al desprenderse con el viento, arrastraban por el suelo de madera de los porches de una antigua barraca y eso provocaba el ruido extraño misterio resuelto , arranco pal pueblo. Cuando contó lo sucedido todo el gauchaje del bar arranco pa las barracas y comprobaron que era cierto y de ahí en adelante el bisabuelo paso a ser de los mas respetados del pueblo.Pero como esta historia con final feliz ay otras que o tienen explicación, contaba mi abuela que una conocida de ella que vivía en las afueras del pago, una noche sentia que la llamaban y la llamaban…. Lauraaaaa, Lauraaaaa, ella estaba sola con su cachorrito su marido no se hallaba allí, había salido a tropear unos caballos hasta la frontera con Brasil por lo tanto el no era, se asomo por la rendija de la puerta y no vio nada, se atranco mas todavía y se encomendó a los santos, de pronto sonaron unos golpes fuertes en la puerta se corrió hasta el fondo del cuarto agarro a su niño y se armo con un cuchillo de su cocina, los golpes se repetían hasta que finalmente cesaron, y todo quedo en silencio, temblando se animo a acercarse a la puerta, todo era silencio, finalmente se animo a mirar por la rendija de las tablas que estaban mal cerradas en su puerta, y con el alma helada lo único que vio fue un inmenso perro que se alejaba de su rancho, enorme, raro, no era como un perro de los que merodeaban por el campo de su chacra, mi abuela dice con toda seguridad que era un lobizome , que se arrimo a su casa vaya a saber con que intenciones pero eso quedara en el recuerdo del imaginario del pueblo, nunca mas se supo del perro enorme y raro……
Ya que estamos en esta onda de cuentos de misterio mi abuelo el papa de mi viejo, era un hombre de campo con estancia en las afueras de Vergara, estaba acostumbrado a pasar a campo, solo con su caballo, un hermoso pingo con los herrajes en plata y oro foto que estuvo en el aparador de mi abuela hasta que se mudo del fondo de mi casa y nunca mas supimos de ella, mi padre siempre la añoraba, contaba mi abuelo que cierta noche tropeando por el rió , en plena noche oscura se le apareció por el camino un perrito pequeñito, negrito y se le arrimo al recado , mi abuelo lo acaricio y se puso a conversar con el como se hace cuando una anda solo en el campo sin nadie con quien prosear, se hizo amigo del cusquito, y como tenia que cruzar el río para volver, agarro al perrito y se subió al caballo, ya noto algo raro cuando se subió al pingo, este se puso como malo, nervioso, no quería dejarlo subir, el viejo no le dio corte, y se subió nomás y arranco pal borde del río, iba cruzando sin inconveniente cuando el perrito empezó a ponerse malo, y a mi abuelo le entro una sensación extraña, como un miedo inexplicable, sin razón, un terror que no sabia de donde provenia , luchando por sujetar al perro, este se volvió, y vio en la cara del cuzco unos ojos rojos extraños y de repente el perro desapareció, el abuelo no sabe si el perro cayo al río o si realmente desapareció, pero no lo vio nunca mas, y el miedo, y la sensación de ver algo realmente desconocido, en la oscuridad y soledad de la noche en medio del campo, fue tan grande que salio disparado, con el caballo a todo galope y no paro hasta la estancia, dejando ganado y todo en el camino, recién al tiempo, comenzó a contar esto a sus parientes, porque le daba vergüenza, decir que se había muerto de miedo por algo inexplicable, y que así quedo inexplicado, nadie le encontró razón a aquella repentina sensación de pánico y malestar que tuvo , quizás similar a lo que sintió su caballo cuando no quería dejar subir al perro?.Estas y otras eran las historias que contaba mi abuela y si uno las extrapola, al campo debía ser muy duro escuchar estas historias en medio de los campos sin luz, en la soledad de la noche no? Porque yo las escuchaba en mi casa en pleno Montevideo y me costaba dormirme en las noches
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